ropavieja
cocina con lo que ya tienes: foto al ticket, recetas caseras y cero desperdicio.
el problema
Los jóvenes en España creen que solo pueden elegir entre barato pero basura (ultraprocesados, delivery) y bueno pero caro y difícil (cocinar “de verdad”). Es un dilema falso: la comida casera de toda la vida es la más barata, la más sana, y es factible. Pero el círculo vicioso es real: no sabes qué tienes en la nevera → no sabes qué cocinar → improvisas o pides → compras de más y tiras lo caducado.
Los datos lo confirman (España):
- Los 25-34 años son los que más comida tiran (11,7% con frecuencia).
- 70% desperdicia porque se olvida de lo que hay en la nevera.
- 22,1% tira comida por no saber recetas de aprovechamiento.
- 44% de los jóvenes aprende a cocinar en redes sociales.
research
Investigué el desperdicio alimentario en jóvenes y el hueco de mercado. Las apps existentes (SuperCook, KitchenPal, Cooklist) son utilitarias y genéricas: resuelven “qué cocino con X”, pero sin alma, sin localización y sin cerrar el círculo. Too Good To Go o Phenix rescatan excedentes de comercios: otro modelo.
El insight que orientó el producto: nadie une el círculo completo (qué tengo → qué cocino → qué me falta) con una identidad emocional española (comer como en casa) y un mensaje de coste honesto (casero vs pedir).
posicionamiento
Come como en casa sin depender de nadie. Más barato que pedir, con lo que ya tienes.
Para estudiantes y jóvenes que han salido de casa, echan de menos comer “como en casa” pero piensan que cocinar así es caro, lento y complicado. Tres mensajes:
- Sabor de casa, en versión realista. Platos españoles de siempre adaptados a tu vida: pocas cosas, una olla, y que dan para táper.
- Demuele el mito de “es caro”. Cada receta compara lo que cuesta cocinarla en casa frente a pedirla.
- Cero esfuerzo, cero desperdicio. Foto del ticket → la app sabe lo que tienes → te dice qué cocinar antes de que caduque.
decisiones de diseño
- Captura sin fricción. El 90% de estas apps mueren por la fricción de meter la despensa a mano. Lo resolví con un escáner de tickets con IA (OCR): foto del ticket → productos con cantidad, ubicación y caducidad estimada, editables antes de guardar.
- Despensa por zonas (nevera / despensa / congelador) con barra de frescura y avisos “úsalo o se pierde”.
- Recetas con IA caseras españolas, con cantidades por ingrediente, según lo que tienes y tus preferencias (veggie, vegano, sin gluten, presupuesto, raciones).
- Cocinar = descontar. Al cocinar, la app resta lo usado de tu despensa, manteniendo el inventario vivo sin esfuerzo.
- Identidad “Vibrant Zest”. Lima eléctrico, crema y charcoal; Lexend + Inter; esquinas muy redondeadas y botones pill. Cálida y cómplice, nunca clínica ni de app de fitness.
- Mobile-first, PWA instalable. El uso real es el teléfono (foto del ticket, consulta rápida), no el escritorio.
qué construí
No se quedó en prototipo: Ropavieja es una app full-stack real y funcional.
- Cuentas (registro/login) y datos persistidos.
- Escáner de tickets con OCR real (IA) y despensa por zonas con caducidades.
- Generación de recetas con IA según tu despensa y tu dieta.
- Cocinar descuenta cantidades; lista de la compra solo de lo que falta, con ahorro estimado.
- Impacto: gamificación (XP/nivel), kilos no desperdiciados.
- PWA instalable en el móvil.
qué aprendí
[reflexión personal: pasar de la investigación a un producto desplegado, defender el foco (mobile-only, una sola promesa: cocinar con lo que ya tienes) y qué harías diferente la próxima vez.]